Para tu giro
El sistema para tu joyería: el apartado, la pieza y el precio que se mueve
Media venta de joyería es un apartado que tarda meses, y el precio del oro cambia mientras tanto. Dos cosas que una libreta no sostiene.
En una joyería el inventario no es «doce cadenas»: es esta cadena, con su peso y su precio, distinta de la de junto. Y la venta casi nunca se cierra el mismo día: se aparta con lo que traiga el cliente y se va abonando. Lo que este sistema lleva bien es justo eso —la pieza identificada y el apartado con sus abonos—, y el precio de la pieza al peso con la cotización del día.
Lo que se rompe primero en una joyería
- El apartado en una libreta. El cliente abona cada quincena, y cuánto lleva pagado depende de que aparezca la hoja donde se anotó.
- La pieza apartada que alguien más vendió, porque nada en la vitrina decía que ya tenía dueño.
- El precio viejo. El oro subió hace tres semanas y media vitrina sigue etiquetada con el precio de antes.
- No se sabe qué deja cada pieza, porque el costo real de lo que está en la vitrina nunca se lleva.
- La reparación que se quedó en el cajón sin nombre, sin fecha y sin saber qué se le iba a hacer.
Cómo lo resuelve ERPCauce
Todos los módulos vienen incluidos desde el plan gratuito; no se compra nada por separado.
- Precio por gramo con la cotización del día: capturas a cuánto está el gramo de oro y de plata hoy, y las piezas que se venden al peso se reprecian solas con sus gramos y su hechura.
- Qué operaciones pide atender la ley antilavado: el reporte de actividad vulnerable dice qué ventas y compras piden identificar a la persona y cuáles llegan al monto del aviso, con el valor de la UMA que capturas. El aviso ante el SAT lo sigue presentando tu contador.
- Compra de oro a particulares: quién vende, con qué identificación, cuántos gramos de qué metal y a cuánto el gramo; el pago sale de la caja o la cuenta, y cancelar la compra lo regresa.
- El trabajo del taller externo, ligado a la orden: la pieza que va con el maestro joyero queda con su costo y la fecha que prometió, y la orden no se entrega mientras siga afuera.
- Apartado desde el mostrador: el cliente deja el enganche que traiga, la pieza queda apartada —nadie más la vende— y cada vez que regresa le recibes el abono y ves cuánto le falta. El dinero entra a la caja del turno, con su fecha y su método.
- Número de serie por pieza: se prende por artículo y cada anillo entra y sale identificado, que es lo que hace que el inventario de una vitrina signifique algo.
- Cambio de precios en bloque: cuando se mueve la cotización, subes o bajas un porcentaje a todo un grupo —el oro de 14 quilates, la plata— o a una lista de claves, con redondeo al peso o al centavo, y ves la vista previa antes de aplicar.
- Variantes por talla y acabado del mismo modelo, cada una con su existencia, en una matriz que las enseña todas juntas.
- Costo real del kardex, no un porcentaje estimado: el reporte financiero desglosa venta, costo y utilidad por clave y por grupo, con el costo que sale de las capas de inventario.
- Lo que lleva colgado sin venderse en 3, 6 o 12 meses, con su valor, para decidir qué se funde, qué se remata y qué se vuelve a pedir.
- Reparaciones y trabajos sobre la pieza del cliente: se recibe con su ficha —qué es, sus señas, su identificador—, se le hace su presupuesto, el cliente lo autoriza desde su teléfono con un enlace, y la orden pasa por sus estados hasta la entrega.
- Garantía con vigencia: a cada artículo le capturas los meses que cubre y el sistema contesta con la fecha exacta en que vence, contada desde el día de la venta.
- Etiquetas con código de barras desde la ficha, con la clave y el precio, en hoja adhesiva o en rollo para la impresora térmica.
- Punto de venta con corte de caja por turno: cuentas lo que hay, el sistema dice lo que debería haber, y queda constancia de la diferencia y de quién contó.
- Factura global al público en general con su periodicidad y el receptor genérico del SAT; al cliente que la pide se la timbras al momento con CFDI 4.0.
Un día en la joyería, paso a paso
Del apartado de enero al anillo entregado en mayo:
- Entra una pareja y aparta el anillo: dejan lo que traen, la pieza queda apartada y se van con su comprobante.
- En febrero sube el oro: con el cambio en bloque le subes el porcentaje a todo el grupo de 14 quilates y revisas la vista previa antes de aplicar.
- Cada quincena regresan a abonar; cada abono queda con su fecha y ves cuánto falta.
- Llega otro cliente con una cadena rota: se recibe con su ficha, se le presupuesta y autoriza el trabajo desde su teléfono.
- En mayo liquidan el anillo, se factura y la pieza sale del inventario con su serie.
- Al cierre del mes, el reporte dice qué dejó cada grupo y qué lleva medio año colgado en la vitrina.
Lo que ERPCauce no hace, dicho de frente
No genera el aviso de actividad vulnerable. La compraventa de joyería y metales preciosos está en la ley antilavado y por encima de ciertos montos hay que presentar avisos al SAT; aquí tienes la venta con su fecha, su monto, su método de pago y los datos del cliente, pero el aviso lo prepara tu contador o el especialista, no este sistema.
El oro que compras no entra solo al inventario. La compra a un particular queda con su identificación, su avalúo y su pago, y entra al reporte de actividad vulnerable; si ese metal se vuelve pieza o se manda a fundir, eso se registra aparte.
El cargo con tarjeta no pasa por aquí. Se hace en la terminal del banco y aquí se registra con su voucher; lo que sí se concilia solo es el depósito que te hace la terminal días después, con su comisión.
Y no lleva contabilidad ni nómina: emitimos los CFDI —facturas, notas de crédito, complementos de pago y factura global— y tu contador los usa en su propio sistema.
Preguntas de este giro
Sí. Capturas a cuánto está el gramo de oro y de plata ese día, y las piezas que se venden al peso se reprecian solas con sus gramos y su hechura. Lo que no se toca es lo que no va al peso: esas claves siguen con su precio de siempre.
El cliente deja el enganche que traiga y la pieza queda apartada: deja de estar disponible para otra venta. Cada abono entra a la caja con su fecha y su método, y en todo momento ves cuánto lleva pagado y cuánto le falta.
Sí. El número de serie por pieza se prende por artículo y cada pieza entra y sale identificada, con su kardex propio: cuándo entró, a qué costo y a quién se le vendió.
No los genera. El sistema guarda la venta con su fecha, su monto, su método de pago y los datos fiscales del cliente, que es la materia prima del aviso, pero presentarlo sigue siendo trabajo de tu contador o del especialista que te lleva ese tema.
Cero. El plan gratuito es permanente: 3 usuarios, 500 artículos, 2 almacenes y 50 facturas al mes, sin tarjeta. El plan Negocio cuesta $859 MXN + IVA al mes con 3,000 artículos, y el Profesional $1,259 con 15 usuarios y 10,000. Los topes están en precios.
Si lo tuyo es más bisutería que metal fino, el apartado y las variantes funcionan igual y el precio por gramo no te hace falta. La página de boutiques cuenta la matriz de variantes y los vales con más detalle.
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