Para tu giro

El sistema para tu distribuidora: la ruta, la lista y el catálogo entero

Cuatro mil claves, tres listas de precios y una camioneta que sale a las siete. Lo que no está capturado antes de que arranque, se pierde.

En una distribuidora de papelería o de productos de limpieza el problema no es vender: es que el precio correcto llegue al cliente correcto, que lo que se apalabró en la calle llegue completo al almacén, y que cuando el proveedor suba su lista no haya que abrir cuatro mil fichas una por una. Las tres cosas son operación diaria, y las tres se llevan aquí.

Lo que se rompe primero en una distribuidora

  • El proveedor sube su lista y nadie la captura. Cuatro mil claves no se abren una por una, así que se sigue vendiendo al precio del año pasado y la utilidad se va sin que nadie la vea irse.
  • Cada cliente paga distinto —la tienda, la escuela, la oficina— y el descuento se calcula de memoria, distinto cada vez, según quién atienda.
  • El pedido levantado en la calle no llega. El preventista lo anotó donde había señal, la aplicación falló y el almacén se enteró a mediodía.
  • El repartidor regresa con dinero y con devoluciones y cuadrar la ruta es una hora de sumas a mano.
  • El pedido surtido a medias se olvida. Se entregaron las resmas, quedaron pendientes los cuadernos y nadie lo tiene apuntado.
  • La oficina paga a 30 días y saber quién debe, cuánto y desde cuándo depende de la memoria del que cobra.

Cómo lo resuelve ERPCauce

Todos los módulos vienen incluidos desde el plan gratuito; no se compra nada por separado.

  • Cambio de precios en bloque: cuando el proveedor manda su lista nueva, subes o bajas un porcentaje a todo un grupo o a una lista de claves, o cargas su archivo CSV con clave y precio para que pise lo que ya existe, con redondeo al peso o al centavo y vista previa antes de aplicar.
  • Listas de precios por tipo de cliente: mayoreo, media docena y mostrador pagan distinto sin que nadie calcule nada, y el precio fijo por artículo gana cuando lo hay. No se suman entre sí: cada quien paga el más barato.
  • Presentaciones del mismo producto: la caja de 12, la paca y la pieza suelta son la misma clave con su factor y su código de barras. Vendes como quieras y el inventario se lleva en una sola unidad.
  • Granel por litro o por kilo para el cloro, el jabón y el desengrasante que se despachan de la garrafa: la existencia baja en la unidad chica y el bidón abierto se va gastando de verdad.
  • Preventa que no depende de la señal: el preventista levanta el pedido en la calle aunque no haya internet y el teléfono lo guarda con su propia clave de envío. Si la respuesta se pierde y reintenta, el almacén no recibe el pedido dos veces.
  • Rutas con paradas ordenadas por geografía: la hoja del día se reordena saliendo de la bodega y te dice cuántos kilómetros ahorra contra el orden en que se capturaron. Necesita que los clientes tengan sus coordenadas; los que no las tengan se quedan al final, en el orden que les pusiste.
  • Lo que se cobra en la puerta y las devoluciones del día se anotan parada por parada, y al regresar se liquida la ruta contra lo que trajo el repartidor: la diferencia queda registrada, no discutida.
  • Pedidos con avance: cada uno muestra cuánto llevas surtido y cuánto facturado, y lo confirmado que sigue pendiente aparece con los días que lleva esperando. Puedes entregar y facturar por partes sin perder el pendiente.
  • Crédito con su límite y sus días por cliente, abonos parciales contra la factura y cartera que dice quién debe, cuánto y desde cuándo, con su antigüedad.
  • Tu cliente pide solo, con sus precios: desde su ficha le mandas por WhatsApp su liga personal a la tienda en línea. Ahí ve el precio de su lista y su mayoreo por cantidad y el crédito que le queda, y su pedido te llega a su nombre para confirmarlo. Si la liga se reenvía a quien no debía, la cambias por una nueva y la anterior deja de servir.
  • Comisión del preventista sobre lo vendido o sobre lo cobrado, tú eliges por vendedor. Sobre lo cobrado, la factura a 30 días le cuenta en la quincena en que el cliente pagó, sin IVA; el reporte de comisiones dice cuánto le toca a cada quien.
  • Complemento de pago (REP) para lo que se factura a crédito y se cobra después, que es casi todo en este giro.
  • Catálogo grande sin sufrirlo: importación por CSV para dar de alta miles de claves, búsqueda por clave, descripción o código de barras, y etiquetas con código de barras en hoja adhesiva o en rollo.
  • Punto de reorden por clave con el semáforo de lo que está bajo, y el reporte de lo que lleva 3, 6 o 12 meses sin venderse, con su valor.
  • Varios almacenes con traspasos: la bodega y el mostrador pueden ser lugares distintos, con su kardex por clave y su conteo físico.
  • CFDI 4.0 con su uso y su forma de pago, notas de crédito por devolución y factura global para lo poco que sale sin RFC.

Un día en la distribuidora, paso a paso

De la lista nueva del proveedor a la liquidación de la ruta:

  1. Llega la lista nueva del proveedor: cargas su CSV o le subes el porcentaje a todo el grupo, revisas la vista previa y aplicas.
  2. El preventista sale a la calle y levanta pedidos aunque se le caiga la señal; al volver a tener internet, entran solos y sin duplicarse.
  3. El almacén surte lo que hay; lo que falta se queda como pendiente, con sus días a la vista.
  4. Se arma la ruta del día con sus paradas en orden y sale la camioneta.
  5. En la puerta se cobra, se anotan las devoluciones y se entrega la mercancía.
  6. Al regresar se liquida la ruta contra lo que trajo el repartidor, y lo que quedó a crédito se ve en la cartera con su antigüedad.

Lo que ERPCauce no hace, dicho de frente

La Carta Porte está construida y validada contra el esquema del SAT, pero todavía no se ha timbrado contra el PAC en producción. Si repartes con camión propio entre ciudades, cuéntalo antes de contratar para acompañarte en la primera.

El cargo con tarjeta no pasa por aquí. Se hace en la terminal del banco y aquí se registra con su voucher; lo que sí se concilia solo es el depósito que te hace la terminal días después, con su comisión.

Y no lleva contabilidad ni nómina: emitimos los CFDI —facturas, notas de crédito, complementos de pago y factura global— y tu contador los usa en su propio sistema.

Preguntas de este giro

Si además tienes mostrador al público, la página de papelerías cuenta el catálogo de mil claves baratas y los paquetes escolares. Y si repartes con caducidad de por medio, la de distribuidoras de alimentos agrega el lote y la fecha.

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