Para tu giro

El sistema para tu tienda de mascotas: el kilo, el lote y el baño

La croqueta se vende por kilo, el alimento caduca y el baño lo cobra quien lo hace. Tres negocios en un mostrador, llevados en el mismo lugar.

Una tienda de mascotas vende de tres maneras distintas el mismo día: el bulto cerrado, el kilo suelto de la báscula y el servicio de baño que no sale de ningún anaquel. Las tres se cobran en el mismo ticket, pero cada una se lleva diferente por dentro: la de kilo necesita granel, la del bulto necesita lote y caducidad, y la del baño necesita agenda y comisión.

Lo que se rompe primero en una tienda de mascotas

  • El bulto abierto no cuadra. Entra de 20 kilos y sale de a kilo, y al final del mes sobra o falta croqueta sin que nadie sepa dónde se fue.
  • El alimento caducado que nadie vio. Se queda hasta atrás, se vende, y el cliente regresa con el costal y con razón.
  • El baño se agenda en una libreta y dos perros grandes quedan a la misma hora con la misma persona.
  • La comisión del que baña se calcula de memoria, y cada quincena es la misma discusión.
  • El medicamento con receta se anota en un cuaderno que no sirve para lo que pide la autoridad cuando llega a revisar.

Cómo lo resuelve ERPCauce

Todos los módulos vienen incluidos desde el plan gratuito; no se compra nada por separado.

  • Venta por kilo con báscula: el artículo a granel se cobra por peso y la existencia baja en la unidad chica, así que el bulto abierto se va gastando de verdad y el faltante se ve cuando pasa, no al final del mes.
  • Presentaciones del mismo producto: el bulto de 20 kilos y el kilo suelto son la misma clave con su factor, cada uno con su código de barras. Vendes como quieras y el inventario se lleva en una sola unidad.
  • Lotes con caducidad: el alimento y el medicamento entran con su lote y su fecha, salen primero los que vencen antes y el tablero avisa de lo que está por caducar antes de que te alcance.
  • Agenda por persona para el baño y la estética canina: cada cita lleva quién atiende, y el sistema no deja apartar a la misma persona a la misma hora. Del servicio sale la duración, sin teclearla cada vez.
  • Comisión de quien hace el trabajo: el renglón de servicio lleva a quién se le paga y su porcentaje, que se congela al cobrar; el reporte dice cuánto le toca a cada quien, neto de lo devuelto.
  • Ficha de la mascota: nombre, tipo, raza, señas y notas, ligada a su dueño, para no volver a preguntar cómo se llama el perro ni cómo se le corta.
  • Pensión con tablero de ocupación: una fila por jaula o cuarto y una columna por noche, con quién llega y a quién se llevan hoy; se cobra por noche corrida al entregar y la cuenta queda por cobrar al dueño.
  • Libro de medicamentos controlados para lo que lleva receta, con su registro de entradas y salidas, en CSV o en PDF con el formato de la norma.
  • Variantes por talla y color en collares, ropa y camas: cada talla es su propia existencia y la matriz las enseña todas juntas.
  • Kits para el paquete de bienvenida del cachorro: se arma con sus componentes y al venderlo baja cada uno de su existencia.
  • Punto de venta con lector, cobro en efectivo con cambio, tarjeta o transferencia, ticket en impresora térmica de 58 u 80 mm, ventas en espera y corte de caja por turno.
  • Factura global al público en general con su periodicidad y el receptor genérico del SAT; al cliente que la pide se la timbras al momento con CFDI 4.0.
  • Punto de reorden por clave con el semáforo de lo que está bajo: la croqueta que más sale es justo la que no debe faltar el sábado.

Un día en la tienda de mascotas, paso a paso

Del primer bulto que se abre al corte de caja:

  1. Llega el cliente por dos kilos de croqueta: los pesas, el ticket los cobra y la existencia baja dos kilos del bulto abierto.
  2. Otro se lleva el bulto cerrado de 20: es la misma clave, en su presentación, y baja veinte.
  3. Apartan el baño del sábado con quien siempre lo atiende; la agenda avisa si esa persona ya está ocupada.
  4. Entra mercancía nueva con su lote y su caducidad, y se acomoda sabiendo cuál sale primero.
  5. El sábado se baña el perro: el servicio entra al ticket con quien lo hizo y su comisión queda anotada.
  6. Al cierre, corte de caja; lo que nadie pidió facturar espera la factura global del periodo.

Lo que ERPCauce no hace, dicho de frente

El expediente no guarda estudios ni imágenes. Lleva las consultas con su peso y la cartilla de vacunas; si además tienes consultorio, eso se cuenta en la página de veterinarias.

No manda recordatorios solos. Ni de la próxima desparasitación ni de la cita del sábado: la agenda del día está a la vista, pero avisarle al dueño sigue siendo una llamada o un mensaje que mandas tú.

La pensión no cambia de precio por temporada. Cada estancia lleva su precio por noche y se cobra por noche corrida al entregar, pero no hay tarifas de puente o vacaciones que se apliquen solas: el precio lo pones al reservar.

El cargo con tarjeta no pasa por aquí. Se hace en la terminal del banco y aquí se registra con su voucher; lo que sí se concilia solo es el depósito que te hace la terminal días después, con su comisión.

Y no lleva contabilidad ni nómina: emitimos los CFDI —facturas, notas de crédito, complementos de pago y factura global— y tu contador los usa en su propio sistema.

Preguntas de este giro

Si vendes más alimento a granel que otra cosa, la página de agroveterinarias y forrajeras cuenta el bulto y el kilo con crédito al cliente de siempre. Y si hoy todo vive en una hoja de cálculo, este checklist es para no perder nada al pasarte.

Empieza por el bulto que se abre

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