Para tu giro

El sistema para tu distribuidora: la ruta, el crédito y lo que regresó

Del pedido levantado en la tiendita —aunque ahí no haya señal— al depósito en el banco: la ruta, lo que se entregó, lo que regresó y quién te debe.

Una distribuidora no pierde dinero en el almacén: lo pierde en la calle. Entre lo que salió en la camioneta, lo que sí se entregó, lo que regresó y lo que quedó a deber, hay tres o cuatro papeles que nadie amarra al final del día. Eso es lo que ERPCauce ordena. Y hay una cosa que no hace, dicha desde el principio: no lleva contabilidad ni nómina —emite los CFDI y tu contador los usa en su sistema—.

Lo que se rompe primero en una distribuidora

  • Nadie sabe qué regresó en la camioneta. Salieron cuarenta cajas, se entregaron treinta y tres, y las otras siete aparecen —o no— al día siguiente.
  • El pedido que no se entregó se pierde. El cliente no estaba, el repartidor lo trae de vuelta, y si nadie lo anota nunca vuelve a salir.
  • La cartera crece sin que nadie la persiga. Cada tiendita debe poco, pero son ochenta, y el repartidor cobra lo que puede.
  • El depósito del banco no se parece a ninguna factura. Llegan pagos juntos, incompletos o de un cliente que pagó por otro, y conciliar es una tarde entera.
  • Facturar es capturar dos veces: primero la nota de remisión, luego todo otra vez para timbrar el CFDI del cliente que sí lo pide.

Cómo lo resuelve ERPCauce

Todos los módulos vienen incluidos desde el plan gratuito; no se compra nada por separado.

  • Hoja de ruta del día en Embarques: quién lleva qué, en qué orden y si llegó. Lo que no se entregó regresa solo a la lista de mañana, con su motivo obligatorio.
  • Pantalla hecha para el teléfono: quien marca las entregas está de pie, al regreso de la camioneta. Tarjetas grandes, un botón por acción, y se puede agregar a la pantalla de inicio del celular como aplicación.
  • Preventa en la calle, sin señal: el vendedor levanta el pedido en la tiendita desde el teléfono. Baja su ruta con wifi antes de salir —productos, precios y clientes quedan en el equipo— y captura aunque no haya red; los pedidos se mandan solos cuando vuelve la señal. Lo levantado aparta la mercancía, así que el almacén carga la camioneta con lo que de verdad hay.
  • Pedidos con avance: cada uno muestra cuánto llevas surtido y cuánto facturado, y lo confirmado que sigue pendiente aparece con los días que lleva esperando.
  • Existencia real por almacén —bodega y camioneta pueden ser lugares separados—, con transferencias entre ellos, punto de reorden y kardex por clave.
  • Crédito por cliente con límite, días y crédito disponible real, más antigüedad de cartera a 30, 60 y 90+ días.
  • Agente de cobranza: ordena a quién cobrar primero —arriba quien lleva más tiempo sin que nadie lo busque— y redacta el recordatorio para que tú lo apruebes.
  • Agente de conciliación bancaria: importas el estado de cuenta en OFX o CSV y cruza cada movimiento contra su factura o su cobro; las reglas que le enseñas las aplica solo la próxima vez.
  • Lo que regresó en la camioneta queda anotado: al cerrar cada entrega se marca qué renglones y cuántas piezas no se quedaron y por qué, y queda a la vista hasta que alguien lo acomoda con su devolución o su nota de crédito.
  • Comisión del preventista sobre lo vendido o lo cobrado, en un reporte por periodo.
  • Devoluciones que reponen inventario y notas de crédito por partida, que devuelven solo los renglones que se regresaron, no la factura entera.
  • Factura CFDI 4.0 desde el mismo pedido, validada contra el esquema del SAT antes de gastar el timbre, con complemento de pago para lo que se cobró a plazos.
  • Caducidad por lote: cada entrada registra su lote con su fecha, las salidas se surten por lo que vence primero —no por costo—, el sistema avisa de lo que está por vencer y un lote completo se retira cuando el proveedor lo pide.
  • Se cobra lo que pesó: se pidieron 20 kg de queso y se entregaron 19.4; el repartidor anota el peso real en la parada, el pedido se cobra por lo entregado y lo que se surtió de más regresa al almacén.
  • Cadena de frío: cada producto lleva su rango de temperatura y se anota la lectura al recibir, al salir la ruta, en la entrega y en la cámara. Lo que se sale del rango queda marcado con lo que se hizo, y la pantalla dice qué recibo o qué ruta no tiene su lectura.
  • El caducado que regresa la tiendita, aparte de la merma: lo que el cliente devuelve días después no vuelve a lo que se vende; se le da su nota de crédito si se le reconoce y espera el canje con el proveedor. Lo que el proveedor no reconoce es merma, y el reporte la suma al costo.
  • Listas de precios por tipo de cliente, mayoreo contra menudeo, que se aplican solas sin capturar el descuento cada vez.
  • Presentaciones con factor de conversión: la caja de doce y la pieza suelta son el mismo artículo, con la existencia en una sola cuenta.
  • Ruta acomodada por zona con un botón: agrupa las entregas que quedan cerca y respeta las que ya se marcaron.
  • Lo cobrado en la ruta se cuadra: cada entrega guarda lo que se cobró y cómo, y al volver se compara con lo que el repartidor pone sobre la mesa; si falta o sobra, se anota el motivo. Lo cobrado por transferencia o cheque también baja la factura y se enlaza al depósito cuando llega al banco. Una liquidación mal capturada se cancela y se vuelve a contar.
  • Número de serie por pieza, para lo que lo necesite: se prende por artículo.

Un día de reparto, de principio a fin

De la carga de la camioneta al depósito conciliado:

  1. El preventista levanta los pedidos en las tienditas, desde el teléfono y sin depender de la señal; la mercancía queda apartada para cada cliente en cuanto llegan al sistema.
  2. Almacén arma la hoja de ruta con el orden de las entregas y quién la lleva.
  3. La camioneta sale: cada entrega se marca desde el celular conforme se hace.
  4. La tiendita que no abrió queda con su motivo y el pedido regresa a la lista del día siguiente, sin que nadie tenga que acordarse.
  5. Al regreso se registra el surtido de lo entregado: baja el inventario y se timbra el CFDI de quien pidió factura.
  6. Al liquidar la ruta, lo cobrado baja las facturas de cada cliente: el efectivo entra a la caja y lo pagado por transferencia o cheque se enlaza a su depósito cuando aparece en el banco, sin cobrarlo dos veces.

Lo que ERPCauce no hace, dicho de frente

El preventista no cobra en la calle. Levanta el pedido y ahí termina su parte: quien entrega es quien cobra. Tampoco es una aplicación de la tienda de Android: es la misma página, que se agrega a la pantalla de inicio del celular.

No hay mapa ni seguimiento en vivo: la ruta se acomoda por zona, pero no se ve el trayecto del repartidor ni dónde va la camioneta.

Y no lleva contabilidad ni nómina: emitimos los CFDI —facturas, notas de crédito, complementos de pago y factura global— y tu contador los usa en su propio sistema.

Preguntas de este giro

Si además vendes en mostrador, la página de abarrotes y distribuidoras cuenta ese lado. Y si repartes con camioneta propia por carretera federal, la Carta Porte sale del mismo embarque; quién debe emitirla y quién no está explicado aparte.

Pruébalo con tu propia ruta

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