Para tu giro
El sistema para tu taller de celulares: cada equipo con su historia
Veinte equipos en el mostrador, todos parecidos, todos de alguien. Un sistema que sabe de quién es cada uno, cómo entró y qué se le hizo.
Un taller de celulares vive del orden: qué equipo es de quién, con qué falla llegó, qué se le cambió y cuánto se le cobró. Cuando eso se lleva en etiquetas de papel, el que reclama siempre gana. Aquí cada equipo tiene su ficha con su IMEI o su número de serie, y su historial de todo lo que ha pasado por el taller.
Lo que se rompe primero en un taller de celulares
- Los equipos se confunden. Tres iguales en el mostrador y la etiqueta que se despegó: nadie sabe cuál es de quién.
- «Ya venía así». Sin anotar cómo entró el equipo —el rayón, la pantalla estrellada, si prendía—, la discusión no tiene contra qué compararse.
- El presupuesto se autoriza por teléfono y nadie tiene por escrito lo que el cliente aceptó.
- La refacción que se puso no se descuenta. La pantalla y la pila salen del cajón sin registro y para el mes el inventario es otro.
- No se sabe si la reparación sigue en garantía cuando el cliente regresa a los dos meses.
Cómo lo resuelve ERPCauce
Todos los módulos vienen incluidos desde el plan gratuito; no se compra nada por separado.
- Ficha del equipo del cliente: qué es, marca, modelo, IMEI o número de serie, color y señas, con el dueño y el historial de todas las órdenes que ha tenido.
- Orden de servicio con hoja de recepción: cómo entró el equipo, con qué falla y con qué señas, firmada por el cliente e impresa en dos tantos.
- Fotos del equipo en la orden: desde el teléfono tomas hasta doce fotos al recibirlo o durante la reparación, y se quedan con la orden para cuando alguien diga «ya venía así».
- Diagnóstico y presupuesto en la misma orden, con refacciones y mano de obra; el cliente lo autoriza desde un enlace que le mandas por WhatsApp y su respuesta queda registrada con nombre y hora.
- Refacciones del almacén: lo que se monta sale del inventario con su costo, no al facturar.
- Mano de obra con su técnico, sus horas y su comisión, en el mismo comprobante que las refacciones.
- Garantía con vigencia: cada artículo lleva sus meses de garantía y, cuando el cliente regresa, el sistema dice si la pieza sigue cubierta —con su número de serie, si se rastrea— sin buscar el ticket a mano.
- Garantía ante el proveedor: la pieza que salió mala se recibe, se manda y se resuelve con su folio, su guía y su resolución.
- Número de serie por pieza en lo que importa: la pantalla cara, la batería original.
- Venta de accesorios en el mismo mostrador, con punto de venta, factura global y CFDI 4.0 al que la pide.
- Agenda de citas para las entregas y los diagnósticos, con quién atiende cada una.
Un día en el taller, paso a paso
Del equipo que entra al que se entrega reparado:
- Llega un cliente con su celular: das de alta el equipo con su IMEI y abres la orden anotando cómo viene y qué le pasa.
- Imprimes la hoja de recepción en dos tantos y el cliente firma con qué señas lo dejó.
- Diagnosticas, armas el presupuesto con la refacción y la mano de obra, y le mandas el enlace por WhatsApp.
- El cliente autoriza desde su teléfono: la respuesta queda con su nombre y la hora.
- Se repara: la pantalla sale del almacén con su costo y la mano de obra queda a nombre del técnico.
- Se entrega y se factura desde la misma orden; si a los dos meses regresa, el sistema dice si sigue en garantía.
Lo que ERPCauce no hace, dicho de frente
No hay portal para que el cliente consulte el avance. Lo que sí tiene es el enlace de autorización del presupuesto, que no necesita cuenta.
No desbloquea, no libera ni conecta con ningún servicio de reparación remota. Es el sistema del negocio, no una herramienta técnica.
El cargo con tarjeta no pasa por aquí. Se hace en la terminal del banco y aquí se registra con su voucher; lo que sí se concilia solo es el depósito que te hace la terminal días después, con su comisión.
Y no lleva contabilidad ni nómina: emitimos los CFDI —facturas, notas de crédito, complementos de pago y factura global— y tu contador los usa en su propio sistema.
Preguntas de este giro
Sí. La orden de servicio recibe un vehículo o un equipo del cliente: el celular, la laptop, la tableta. El equipo lleva su tipo, marca, modelo, IMEI o serie y sus señas, y guarda el historial de todas las órdenes que ha tenido.
Con la hoja de recepción: se anota la falla, las señas y el estado en que llegó, y se imprime en dos tantos para que el cliente firme. Es el papel que evita el pleito de «ya venía así».
Sí. Le mandas un enlace por WhatsApp, ve lo que se le va a hacer y cuánto cuesta, y autoriza o rechaza con su nombre. El total se congela al pedirlo: si el presupuesto cambia después, el enlace deja de servir y hay que mandar otro.
Sí, si le capturas a la pieza sus meses de garantía. Cuando el cliente regresa, el sistema dice si la venta está dentro de la vigencia y cuántos días le quedan, usando el número de serie cuando la pieza se rastrea así.
Cero. El plan gratuito es permanente: 3 usuarios, 500 artículos, 2 almacenes y 50 facturas al mes, sin tarjeta. El plan Negocio cuesta $859 MXN + IVA al mes con 3,000 artículos, y el Profesional $1,259 con 15 usuarios y 10,000. Los topes están en precios.
La página de talleres mecánicos cuenta la orden de servicio con más detalle, y la de refaccionarias, el catálogo de piezas y sus garantías.
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