Para tu giro

El sistema para tu mueblería: el anticipo, la entrega y la garantía

Se vende hoy, se entrega el jueves y se garantiza un año. Tres fechas distintas de la misma venta, cada una con su manera de perderse.

En una mueblería la venta no termina cuando el cliente paga. Deja un anticipo, se le promete una fecha, el comedor sale en la camioneta días después y la garantía del refrigerador sigue viva un año. Cada uno de esos momentos vive hoy en un papel distinto: el anticipo en el talonario, la fecha en un pizarrón y la garantía en la memoria del que vendió. Aquí los tres cuelgan del mismo pedido.

Lo que se rompe primero en una mueblería

  • El anticipo que nadie encuentra. El cliente regresa con su papelito, el que lo recibió ya no trabaja ahí y no hay contra qué comparar.
  • La fecha prometida que nadie apunta. Se dijo «el jueves» y el jueves nadie sabe si la recámara está en bodega, en la camioneta o todavía con el proveedor.
  • «¿Todavía está en garantía?» El cliente llega con la lavadora a los catorce meses y la respuesta depende de encontrar el ticket y hacer la cuenta a mano.
  • La pieza que se vendió dos veces. El juego de sala del piso de exhibición se apalabró con dos clientes distintos el mismo sábado.
  • El abono semanal en una libreta. Quién debe, cuánto y desde cuándo solo lo sabe quien lleva la libreta, y cuando no viene, nadie cobra.

Cómo lo resuelve ERPCauce

Todos los módulos vienen incluidos desde el plan gratuito; no se compra nada por separado.

  • Plan de pagos con su calendario: del saldo de la factura sale la tabla de parcialidades —semanal, quincenal o mensual—, con interés sobre saldos si lo manejas. Cada cobro se aplica a su parcialidad en orden y el recargo por atraso se calcula y se enseña; cobrarlo o perdonarlo lo decide una persona.
  • Entrega con su franja de horario: al vender prometes el día y la ventana —de 9 a 11—, y viaja a la parada del embarque, donde se corrige si el repartidor no la puede cumplir.
  • Trabajo que se manda afuera, ligado al pedido: el armado o la instalación que hace un tercero queda con su costo y la fecha que prometió, y la pantalla dice cuánto te deja contra lo que le cobras al cliente.
  • Anticipo al levantar el pedido: capturas cuánto dejó, cómo lo dejó y en qué cuenta entró, y ese dinero queda asentado en la caja o en el banco el mismo día. Al facturar se convierte en el cobro de esa factura, no en un movimiento suelto que alguien tenga que cuadrar.
  • Recibo del anticipo en PDF para que el cliente se vaya con su comprobante, con el folio del pedido y lo que apartó.
  • Fecha comprometida en el pedido: la entrega prometida se guarda con la venta, no en un pizarrón, y los pedidos confirmados que siguen pendientes se ven en una lista con los días que llevan esperando.
  • La mercancía queda apartada al confirmar: el juego de sala del piso deja de estar disponible para el siguiente cliente en cuanto se aparta, y la reserva se consume cuando de verdad sale del almacén.
  • Garantía con vigencia: a cada artículo le capturas los meses que da de garantía y el sistema contesta en una línea si la pieza sigue cubierta, con la fecha exacta en que vence, contando desde el día que se vendió.
  • Trámite de garantía con el proveedor: recibes la pieza del cliente con su falla y su folio, la mandas con su guía, y sigues en qué va —enviada, en revisión, aceptada, rechazada— hasta que se cierra con cambio, nota de crédito o reparación.
  • Número de serie por pieza para la línea blanca: se prende por artículo y cada refrigerador entra y sale con su serie, que es la que después pide el proveedor.
  • Reparto con rutas y paradas: armas el embarque del día con las entregas que van juntas, en el orden que conviene, y lo que se cobra en la puerta se liquida al regresar.
  • El flete es un artículo de servicio que entra al mismo ticket, no toca el inventario y se factura con su clave del SAT.
  • Armado e instalación con quien lo hizo: el renglón de servicio lleva a quién se le paga y su porcentaje de comisión, que se congela al cobrar, y el reporte dice cuánto le toca a cada quien en la quincena.
  • Crédito propio con abonos: el cliente paga de a poco contra su factura, cada abono queda con su fecha y su método, y la cartera dice quién debe, cuánto y desde cuándo.
  • Variantes por color y tela del mismo modelo, cada una con su existencia, y cotizaciones con folio para el cliente que se va a pensarlo.
  • Factura global al público en general para todo lo que nadie pidió facturar, con su periodicidad y el receptor genérico del SAT; al que sí la pide se la timbras al momento con CFDI 4.0.

Un día en la mueblería, paso a paso

De la pareja que entra a ver comedores a la entrega del jueves:

  1. Cotizas el comedor con su folio; se lo llevan para pensarlo y la cotización queda guardada con su precio.
  2. Regresan y cierran: levantas el pedido con el anticipo que dejan, la fecha comprometida del jueves y el flete como renglón aparte.
  3. Al confirmar, el comedor queda apartado: ya no se lo puedes vender a nadie más.
  4. El jueves armas el embarque con las entregas de esa zona y sale con su ruta.
  5. En la puerta se cobra el resto; al regresar se liquida la ruta y el dinero entra a la caja.
  6. A los diez meses regresan con una silla rota: buscas el artículo, el sistema dice que la garantía vence en dos meses y abres el trámite con el proveedor.

Lo que ERPCauce no hace, dicho de frente

La Carta Porte está construida y validada contra el esquema del SAT, pero todavía no se ha timbrado contra el PAC en producción. Si repartes con camión propio fuera de la ciudad, cuéntalo antes de contratar para acompañarte en la primera.

El cargo con tarjeta no pasa por aquí. Se hace en la terminal del banco y aquí se registra con su voucher; lo que sí se concilia solo es el depósito que te hace la terminal días después, con su comisión.

Y no lleva contabilidad ni nómina: emitimos los CFDI —facturas, notas de crédito, complementos de pago y factura global— y tu contador los usa en su propio sistema.

Preguntas de este giro

Si además rentas mobiliario para eventos, ese movimiento también existe: el equipo sale del almacén mientras está rentado, el depósito entra a la caja y se devuelve menos los daños. Y si vendes material de obra junto con el mueble, la página de materiales para construcción cuenta la cuenta por obra y el reparto.

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